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2012, un año de preocupantes récords climáticos

Groenlandia. (NASA)
El 2012 batió récords en cuanto a la pérdida de hielo en el Ártico, el aumento de los niveles del mar y la emisión de gases de efecto invernadero, según un informe divulgado por la Administración de Océanos y Atmósfera de Estados Unidos (NOAA).

Según un estudio sobre el estado del clima elaborado por científicos de 52 países, el año 2012 estuvo entre los 10 años más cálidos desde que hay registros y países como EEUU y Argentina tuvieron el año más caluroso de su historia.

"Los niveles de carbono están subiendo, los niveles del mar están subiendo, el hielo del Ártico se está derritiendo y nuestro planeta en su conjunto se está convirtiendo en un lugar más cálido", resumió la directora interina de la NOAA, Kathryn Sullivan.

El hielo marino del Ártico alcanzó su nivel mínimo en septiembre y en junio la capa de nieve en el hemisferio norte también bajó a mínimos históricos. Además, durante un periodo de dos días en julio, el 97% de la capa de hielo de Groenlandia mostró algún tipo de deshielo, cuatro veces más que el promedio en esa época del año.

Aumento de la temperatura del océano

Las temperaturas de la superficie de los océanos también aumentaron, según la NOAA, y en este aspecto el 2012 fue uno de los 11 años más cálidos registrados.

Asimismo, tras los descensos experimentados en el primer semestre de 2011 por efecto del fenómeno de 'La Niña', en 2012 los niveles del mar se recuperaron y superaron su anterior récord.

Después de un ligero descenso asociado a la recesión económica mundial, las emisiones globales de gases de efecto invernadero procedentes de la quema de combustibles fósiles también alcanzaron su récord y las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono (CO2) llegaron a un promedio de casi 400 partes por millón (ppm).

Fuente: El Mundo

Diez lugares maravillosos que hay que visitar antes de que desaparezcan

Algunos de los lugares con más encanto del mundo podrían desaparecer o cerrarse al público para siempre en los próximos años o décadas a causa de la acción del hombre y el cambio climático. El portal dailyinfographic.com ha recopilado los diez más imprescindibles y analizado qué les amenaza y cuántos años les quedan.

Foto: Getty/Flickr


Islas Galápagos 

Uno de los lugares más espectaculares del planeta, las islas Galápagos, situadas en océano Pacífico a 1.000 km de la costa de Ecuador, se ven amenazadas por la llegada del turismo, que crece un 12% cada año, y por el creciente número de hoteles que pueblan la otrora deshabitada isla.

Además, los contrabandistas, que están acabando con la fauna local, y los abundantes cruceros, ponen en peligro las más de 9.000 especies que pueblan las islas y contribuyen a la acuciante decadencia de las maravillas naturales de las Galápagos.

Más de 9.000 especies se ven amenazadas en las islas Galápagos. (GYI)

Las Maldivas

El calentamiento global y el deshielo de los glaciares afecta peligrosamente a las Maldivas. El 80% de este país, situado en el océano Índico al sudoeste de Sri Lanka y de la India, no supera el metro de altura por encima del nivel del mar.

El país asiático más pequeño en cuanto a población (317.280 habitantes en 20120) y en cuanto a extensión (298 km²) podría desaparecer, según Daily Infographic, en menos de 100 años.

Una imagen aérea de Maldivas. (Oficina de turismo de Maldivas)

La Gran Barrera de Coral

La Gran Barrera de Coral, el único ser vivo visible desde el espacio, también parece tener los días contados. El aumento de la temperatura y de la contaminación del agua, la acidificación de los océanos y el creciente número de ciclones que azotan el Mar del Coral destruirán en menos de 100 años el mayor arrecife de coral del mundo, situado frente a la costa de Queensland al noreste de Australia.

Los estudios estiman que el 60% de los arrecifes desaparecerá antes de 2030, cosa que implicará la destrucción de 8.000 años de creación natural en menos de 20 años.

La gran barrera de coral tiene una superficie de 347.800 km2, una extensión superior a Reino Unido, Holanda y Suiza juntos.

Fotografía que muestra parte de la Gran Barrera de Coral de Australia. (GYI)

Venecia

Que las calles de Venecia se inundan de forma periódica es conocido por todos. Pero el rápido aumento del nivel del mar ha incrementado peligrosamente la frecuencia y el volumen de agua en los callejones y plazas de la ciudad italiana.

Los científicos han estudiado durante años la periodicidad de este fenómeno en la plaza San Marco. En 1900, el agua hacía acto de presencia en las calles menos de 10 veces al año. En 1980 ya eran 40 las veces que se inundaba el asfalto de la ciudad. En el año 2000, sin embargo, la periodicidad de este fenómeno se disparó hasta más de 60 veces al año.
Los científicos apuntan que la ciudad podría desaparecer en menos de 70 años

Venecia, en otoño. (Flickr/Dr. Savage)

Mar Muerto

En las últimas cuatro décadas, el tamaño del Mar Muerto se ha contraído más de 24 metros, un tercio de su tamaño. El volumen del lago más salado del mundo (1,24 kilos de sal por litro de agua) se reduce 1,2 metros al año, ya que su principal subministrador de agua, el río Jordán, ve como su caudal es cada vez más aprovechado por el ser humano, disminuyendo su aportación.

Esta contracción podría llevar al Mar Muerto, el lugar más bajo de la Tierra respecto al nivel del mar (423 metros por debajo), a desaparecer en menos de 50 años, según Daily Infographic.

Imagen del Mar Muerto, el lago más salado del mundo. (GYI)

La isla de Madagascar 

Los bosques y selvas de la cuarta isla más grande del mundo podrían haber prácticamente desaparecido dentro de 35 años. El 80% de la flora y fauna de la isla no se puede encontrar en ningún otro lugar del mundo.

Bosques de Madagascar. (Frank.Vassen en Flickr)

Los glaciares de los Alpes

Están amenazados por el deshielo y desde 1980 han perdido el 20% de su superficie. Algunos expertos afirman que el cambio climático podría provocar su completa desaparición en 40 años.

Glaciar de Aletsch en los Alpes suizos. (gsfc en Flickr)

La cuenca del Congo

La segunda selva pluvial más grande del mundo después del Amazonas está amenazada por la deforestación. Naciones Unidas alerta que dos tercios de su riqueza podrían haber desaparecido para el año 2040.

Elefantes en el parque nacional de Odzala, en el Congo. (grappie en Flickr)

El Parque Nacional de los Glaciares de Estados Unidos

Actualmente ya sólo quedan 27 de los 150 glaciares que tenía el parque hace un siglo. Se cree que en menos de 20 años habrán desaparecido completamente y el ecosistema de la zona de 4.000 kilómetros cuadrados, en Montana, variará por completo

Lago McDonald del Parque Nacional de los Glaciares de EE.UU. (glaciernps en Flickr)

El Taj Mahal

Las autoridades indias están considerando cerrar al público la entrada al espectacular monumento del siglo XVII para asegurar su preservación, amenazada por el tránsito de millones de turistas y por la contaminación. Se podría cerrar en un plazo de cinco años.

Taj Mahal (India)
Fuente: La Vanguardia 

Las especies marinas se desplazan hacia los polos por el calentamiento

Las plantas y los animales marinos necesitan moverse más rápido para adaptarse y buscar las condiciones térmicas más favorables.

Foto: CSIC
Un equipo internacional con participación del Consejo Superior de InvestigacionesCientíficas (CSIC) ha recopilado los estudios disponibles sobre los efectos del cambio climático en el océano global. Los resultados revelan que los organismos marinos se desplazan hacia los polos a un ritmo de 72 kilómetros por década en respuesta al calentamiento del océano. El estudio se publicó en el último número de la revista 'Nature Climate Change'.

Los gases de efecto invernadero calientan los ecosistemas terrestres tres veces más deprisa que en el océano. No obstante, las plantas y los animales marinos necesitan moverse para adaptarse a esta situación y buscar las condiciones térmicas que más les favorecen. De hecho, las especies marinas han cambiado su distribución en los últimos 50 años a un ritmo mayor que las terrestres.

"Nuestros resultados llenan una laguna en la evaluación del impacto del cambio climático del último informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, en el que se analizaban unas 80 observaciones sobre impactos en el océano, frente a las 1.735 que hemos estudiado ahora", asegura el investigador del CSIC,Carlos Duarte.

Los organismos con la media más rápida en sus desplazamientos son los que viven en la zona pelágica: fitoplancton, que se mueve a unos 470 kilómetros por década, peces, a un ritmo de unos 280 kilómetros por década, y los invertebrados del plancton, que se desplazan a unos 143 kilómetros cada década.

La respuesta al cambio climático

La investigación concluye que la emisión de gases de efecto invernadero ha calentado significativamente la superficie de los océanos y que la respuesta global de los organismos marinos demuestra "una fuerte huella" del impacto de este fenómeno de origen antropogénico.

Las diferencias de los cambios observados entre especies y poblaciones sugieren que las interacciones entre estos organismos y las funciones que desempañan en el ecosistema marino podrían estar reorganizándose a escala regional, desencadenando una variedad de "efectos en cascada".

El 24% de las especies analizadas no mostraron ningún tipo de respuesta al calentamiento, lo que podría deberse a diversas circunstancias, como la falta de resolución en las observaciones o de entendimiento de los distintos procesos que intervienen y a otras razones como la adaptación evolutiva.

"Comprender los mecanismos y la magnitud de las respuestas de los organismos marinos al cambio climático puede ayudar a prever futuros impactos y los costes asociados para la sociedad. También facilita la adopción de estrategias adaptativas de gestión efectiva a la hora de mitigar estos impactos. Este trabajo no sólo recopila las evidencias de los efectos extendidos del cambio climático sobre los océanos, sino que además predice la futura reconfiguración de los ecosistemas marinos y de los recursos que suministran", concluyen los investigadores.

Fuente: El Mundo

Los glaciares protegen a las montañas

Nueva evidencia demuestra que los glaciares protegen las cumbres de los Alpes de Europa de la erosión y no son su causa.

Los glaciares protegen las cumbres de la erosión causada por factores climáticos como la lluvia.

Un grupo de científicos franceses estudiaron la desgaste sufrido por el Mont Blanc, pico más alto de Europa occidental, en torno y debajo de sus glaciares.

El hielo congelado en las zonas más altas apenas tuvo un rol en la erosión de la roca, dijo el equipo.

Las zonas que no estaban cubiertas por glaciares fueron erosionadas diez veces más rápido que las que sí, por efecto de las vertientes de agua y la lluvia.

La investigación, parte del trabajo doctoral de Cécile Godon, de la Universidad deSaboya (emplazada cerca de los Alpes franceses), fue publicada en Earth and Planetary Sciences Letters.

El estudio se concentró en el glaciar Bossons, que cubre parte de la cara norte del Mont Blanc y se expande hacia el valle de Chamonix.

El equipo comparó restos de roca desprendidos de la montaña, que se encontraban en la base del glaciar Bossons, y sedimentos arrastrados por arroyos de alta montaña, con la erosión de las zonas cercanas que no estaban cubiertas por el glaciar.

Los investigadores hallaron que el frío hielo glaciar protege a la montaña de la erosión, en vez de ser un factor que la promueve.

Primera vez

Fritz Schlunegger, de la Universidad de Berna, Suiza, dijo: "Este equipo utilizó sedimentos en la base del glaciar Bossons para determinar dónde tiene lugar la erosión bajo el hielo".

Los glaciares que rodean al Monte Everest habían perdido más de un octavo de su superficie en los últimos 50 años.
"La mayor parte del material provino de zonas no congeladas en torno al glaciar, mientras en la parte más alta del Mont Blanc, donde el (hielo del) glaciar toca la roca, la erosión es mucho menor", explicó el académico, quien no formó parte de la investigación de Gordon.

"Esta es realmente la primera vez, según mi conocimiento, en que esto se ha demostrado de forma convincente."

"Sin embargo, las montañas no crecen en forma indefinida, así que tiene que existir otro mecanismo que haya contenido la altura de la cumbre de Europa. De acuerdo con los hallazgos de Gordon, la erosión no tiene que ver con los glaciares, así que tenemos que pensar en otras posibilidades", agregó Schlunegger.

Según el consenso científico, en todo el mundo los glaciares de montaña están reduciendo su tamaño debido al cambio climático.

Este año se informó que los glaciares que rodean al Monte Everest habían perdido más de un octavo de su superficie en los últimos 50 años, y la línea de nieve se había retraído 180 metros.

Los resultados de la investigación de Gordon sugieren que esto podría llevar a que cambien las formas de las montañas más altas del mundo.

Fuente: BBC

El cambio climático es el más rápido desde el tiempo de los dinosaurios

Es el proceso más acelerado que ha registrado el planeta desde la extinción de los dinosaurios, hace 65 millones de años.

Una familia de osos polares atrapada en un iceberg por el deshielo. (DENNIS BROMAGE/BARCROFT MEDIA/CORDON PRESS)
El cambio climático no es una novedad en la historia del planeta, pero el calentamiento actual, provocado por la actividad de la especie humana —y esto sí que es insólito—, es al menos diez veces más rápido que los producidos, por causas naturales, en los últimos 65 millones de años, es decir, desde la extinción de los dinosaurios.

Alertan al respecto los científicos que han aunado el conocimiento actual sobre el cambio climático en un informe especial de la revista Science. Y puntualizan que el aumento de las temperaturas de unos cinco grados centígrados que se registró al finalizar la última Edad de Hielo en la Tierra es aproximadamente el mismo que puede producirse a finales de este siglo, respecto a la media de 1986-2005. En ese momento, las olas de calor extremo en verano o las lluvias torrenciales serán la norma cada año y no la excepción.

“Sabemos que en los cambios del pasado los ecosistemas respondieron a cambios de temperatura de unos pocos grados a lo largo de miles de años, pero la trayectoria climática sin precedentes en la que estamos ahora conlleva un cambio en décadas, lo que significa órdenes de magnitud más rápidas”, ha explicado Noah Suresh Diffenbaugh, uno de los autores de la investigación. “Estamos ya viendo que algunas especies afrontan el reto del ritmo acelerado de cambio”, añade.

Hace 20.000 años, al final de la Edad de Hielo, la Tierra experimentó un aumento de temperatura de unos cinco grados centígrados. A medida que se retiraba hacia latitudes más altas la capa helada que cubría gran parte de Norteamérica, las plantas y los animales recolonizaron las tierras que iban liberándose, explican los científicos de la Institución Carnegie y de la Universidad de Stanfordautores del nuevo informe.

Hace 55 millones de años, la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera era comparable a la actual, según muestran los estudios de paleoclima. En aquel tiempo, el Ártico no tenía hielo en verano (fenómeno que, según los climatólogos, se dará de nuevo dentro de unos años) y en las tierras cercanas hacía suficiente calor como para que vivieran allí palmeras y caimanes.

Los modelos que elaboran los científicos para describir la evolución del clima futuro indican que, si las emisiones de CO2 no se controlan, las temperaturas en Norteamérica, Europa y Asia Oriental habrán subido de dos a cuatro grados entre 2046 y 2065, y cinco o seis grados por encima de la media actual a finales de siglo. Esos modelos climáticos permiten analizar la respuesta física de la atmósfera y de los océanos a los cambios en las concentraciones de gases de efecto invernadero. “Con un escenario de futuro de altas emisiones, el mayor cambio climático se registra en las latitudes altas del hemisferio norte, pero todos los territorios del planeta se calientan dramáticamente”, señala Chris Field, director del Departamento de Ecología Global de la Institución Carnegie.

Los científicos analizan en su informe los efectos de estas alteraciones sobre los ecosistemas y advierten que muchas especies tuvieron en el pasado que adaptarse o migrar, ante la presión del calentamiento, para evitar la extinción. Pero la situación puede no ser ahora la misma: “Hay dos diferencias clave para los ecosistemas, en las próximas décadas, en comparación con el pasado geológico”, cuenta Diffenbaugh en un comunicado de Stanford. “Una es la rapidez del moderno cambio climático y la otra es que actualmente hay múltiples presiones humanas que no están presentes hace 55 millones de años, como la urbanización y la contaminación de las aguas”. Los científicos han calculado la velocidad de desplazamiento que necesitarían las especies para alcanzar zonas con temperatura adecuada: en gran parte del planeta tendrían que migrar al menos un kilómetro al año hacia los polos o hacia las zonas altas de las montañas.

El informe de Science señala que es posible atenuar los efectos del cambio climático si se ralentiza y se reduce su magnitud controlando las emisiones de gases de efecto invernadero que lo provocan. “Pero hay una inercia”, recuerda Diffenbaugh. “Si cada nueva planta de energía o fábrica en el mundo produjera cero emisiones, todavía presenciaríamos el impacto [del calentamiento global] debido a las infraestructuras existentes y a los gases ya emitidos”.

Los científicos recuerdan que hay incertidumbres en las proyecciones climáticas ante el futuro, como el efecto de las nubes o el ciclo del carbono, pero afirman que la mayor incertidumbre reside en el nivel que alcanzarán de las emisiones de la actividad humana.

Fuente: El País

El clima influye en los conflictos humanos y la violencia


Los cambios en el clima están estrechamente vinculados a la violencia humana en todo el mundo. Incluso desviaciones relativamente pequeñas de la temperatura normal o las lluvias han incrementado sustancialmente el riesgo de conflicto en la antigüedad o en la actualidad, según un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de California en Berkeley, y la Universidad de Princeton, ambas en Estados Unidos.

Los resultados, que cubren todas las principales regiones del mundo, con datos procedentes de Brasil, China, Alemania, Somalia o Estados Unidos, y muestran patrones similares de conflictos vinculados a los cambios climáticos, como el aumento de las sequías o un incremento de la temperatura media anual, aparecen publicados en la revista 'Science'. Con la acumulación de más datos que otros estudios previos, los autores fueron capaces de demostrar que el clima de la Tierra desempeña un papel más influyente en los asuntos humanos de lo que se pensaba.

Algunos ejemplos que expone esta investigación son los picos de la violencia doméstica en India y Australia, el aumento de agresiones y asesinatos en Estados Unidos y Tanzania, la violencia étnica en Europa y Asia del Sur, invasiones de tierras en Brasil, el uso de la fuerza de la policía en Holanda, los conflictos civiles en los trópicos, y hasta los colapso de los imperios mayas y chinos.

El nuevo estudio podría tener implicaciones importantes para la comprensión del impacto del futuro cambio climático en las sociedades humanas, ya que muchos modelos climáticos globales proyectan un incremento de la temperatura global de por lo menos 2 grados centígrados durante el próximo medio siglo.

"Hemos recogido 60 estudios existentes que contienen 45 conjuntos de datos diferentes y volvimos a analizarlos y a obtener resultados mediante un marco estadístico común. Los resultados fueron sorprendentes", explica Solomon Hsiang, autor principal del estudio, que era un becario postdoctoral en Ciencia, Tecnología y Política Ambiental de la Universidad de Princeton durante el proyecto de investigación y ahora es profesor adjunto de Política Pública en la Escuela Goldman de la Universidad de California en Berkeley.

El último estudio ha adoptado una definición amplia de los conflictos y utiliza los métodos de investigación, más que volver a evaluar lo encontrado en los estudios cuantitativos más rigurosos publicados desde 1986, para examinar los aspectos del clima como la lluvia, la sequía o la temperatura, y su asociación con diversos formas de violencia.

Para determinar si existía una relación entre el clima y los conflictos en múltiples niveles de la organización social, los investigadores estudiaron si la evidencia de un vínculo es coherente dentro de cada uno de las tres grandes categorías de conflictos: la violencia personal y el crimen como asesinato, asalto, violación y violencia doméstica; la violencia intergrupal y la inestabilidad política, como guerras civiles, disturbios, violencia étnica e invasiones de tierras; y alteraciones institucionales, como cambios bruscos e importantes en las instituciones de gobierno o el colapso de civilizaciones enteras.

Los científicos encontraron que los tres tipos de conflicto exhiben respuestas sistemáticas y grandes a los cambios en el clima, con el efecto sobre el conflicto intergrupal como el más pronunciado en términos porcentuales. Además, vieron que el conflicto responde más consistentemente a la temperatura, con una relación positiva entre las altas temperaturas y una mayor violencia en 27 estudios, usando un enfoque en el que se convirtió el cambio climático en unidades específicas de ubicación conocidas para los estadísticos como desviaciones estándar.

"Encontramos que un solo turno de desviación estándar hacia condiciones más cálidas hace que la probabilidad de violencia personal aumente un 4 por ciento y el conflicto intergrupal crezca un 14 por ciento -dijo Marshall Burke, coautor principal del estudio y estudiante de doctorado en el Departamento de Agricultura y de Economía de los Recursos de Berkeley-. Para hacerse una idea de la escala, este tipo de cambio de temperatura es aproximadamente igual a calentar un país africano en 0,4 ° C durante todo un año o calentar un condado de Estados Unidos 3 ° C un mes. Estos son cambios moderados pero tienen un impacto considerable en las sociedades".

"A menudo pensamos en la sociedad moderna, en gran medida independiente del medio ambiente, debido a los avances tecnológicos, pero nuestros hallazgos desafían esa idea", argumentó el coautor del estudio Edward Miguel, profesor de Medio Ambiente y Recursos Económicos de Oxfam y director del Centro para la Acción Global Eficaz (CEGA) de UC-Berkeley.

"En la actualidad, hay varias hipótesis que explican por qué el clima puede influir en el conflicto. Por ejemplo, sabemos que los cambios en la forma del clima prevalecen sobre las condiciones económicas, en particular en las economías agrarias, y los estudios sugieren que las personas son más propensas a tomar las armas cuando la economía se deteriora, tal vez en parte para mantener sus medios de subsistencia", explica Hsiang.

No obstante, Burke cree que es muy probable que haya múltiples mecanismos en juego, ya que ninguna teoría explica toda la evidencia. Si bien el estudio encuentra una fuerte evidencia de que los fenómenos climáticos pueden ser una causa de conflicto, los investigadores destacaron que no se señalan al clima como la única o principal causa de conflicto, advirtiendo de que las dinámicas de los conflictos son complejas y siguen siendo poco conocidas.

Fuente: Europa Press 

El pueblo de Alaska que desaparecerá bajo el agua

El veloz calentamiento del clima en el Ártico amenaza con sumergir en menos de una década el pequeño pueblo de Kivalina, habitado por inuits y ubicado en una delgada franja de arena en la costa de Alaska.


Casi nadie en Estados Unidos ha oído hablar del pueblo alaskeño de Kivalina. Está aferrado a una estrecha franja de arena al borde del Mar de Bering, y es tan pequeño que no figura en los mapas de Alaska, y menos en los de Estados Unidos.

Algo que quizás no esté tan mal, porque dentro de una década Kivalina estará probablemente bajo el agua. Desaparecido para siempre. Recordado, si acaso, como el lugar de nacimiento de los primeros refugiados estadounidenses del cambio climático.

400 inuits pueblan las cabañas de una sola planta de Kivalina.

El mar ha sido su sustento por incontables generaciones pero en las dos últimas décadas el drástico retraimiento del hielo ártico los ha dejado muy vulnerables a la erosión costera.

La gruesa capa de hielo que protegía su costa del poder destructivo de las tormentas de otoño e invierno. Y la línea de arena de Kivalina se ha estrechado notablemente.

El cuerpo de ingenieros del Ejército de Estados Unidos construyó un muro defensivo a lo largo de la playa en 2008, pero no es más que una solución temporal.

Una feroz tormenta forzó la evacuación de emergencia de los residentes hace dos años. Ahora los ingenieros predicen que Kivalina será inhabitable en 2025.


La historia de este pueblo no es única. Los registros de temperaturas muestran que la región ártica de Alaska se está calentando dos veces más rápido que el resto de los Estados Unidos.

La retirada del hielo, el lento aumento del nivel del mar y cada vez más erosión de la costa ha dejado tres asentamientos inuital borde de la destrucción inminente, y al menos ocho más en peligro.

Carretera, casas, escuela

El problema tiene un precio: el gobierno estadounidense cree que reubicar a los habitantes de Kivalina en tierras de mayor altitud puede costar unos U$400 millones.

Construir una carretera, casas y una escuela no es fácil en lugar tan inaccesible y no hay señales de que el dinero vaya a salir de los fondos públicos.

Los habitantes de Kivalina esperan que el gobierno estadounidense los ayude a encontrar otro lugar donde vivir.
Collen Swan, líder del consejo de Kivalina, dice que las tribus indígenas de Alaska están pagando el precio por un problema que ellos no crearon.

"Si estamos aquí en diez años, o esperamos la inundación y morimos, o simplemente nos vamos a otro lado", dice Swan.

"El gobierno de Estados Unidos nos ha impuesto este estilo de vida occidental, nos ha dado sus cargas y ahora espera que recojamos nuestras cosas y nos mudemos."

"¿Qué clase de gobierno hace eso?"

En el frente de batalla

Al norte de Kivalina no hay carreteras, sólo la vasta extensión de la tundra ártica de Alaska. Y en la punta del territorio estadounidense más al norte está la localidad de Barrow, mucho más cerca del Polo Norte que de Washington D.C. El verdadero frente de batalla estadounidense ante el cambio climático.

Los residentes de Barrow pertenecen en su mayoría a la tribu Inupiat y cazan ballenas y focas. Pero este año ha estado cargado de problemas.

El hielo marino comenzó a derretirse y a romperse en marzo, muy temprano. Después volvió a congelarse, pero era tan delgado e inestable que los cazadores no podían arrastrar sus botes. La temporada de caza se vio arruinada.

Kivalina y Borrow enfrentan en primera línea los efectos del cambio climático.
Por primera vez en décadas, en Barrow no se cazó ni una sola ballena. Uno de los más experimentados capitanes de la caza de ballenas, Herman Ahsoak, dice que el hielo solía tener un grosor de 3 metros en invierno, y ahora es de poco más de un metro.

"Tenemos que adaptarnos a lo que viene si queremos seguir alimentándonos y viviendo del mar, pero la falta de ballenas este año significa que será un invierno largo y frío."

Barrow es conocida como la "ciudad de la ciencia" del Ártico. En verano recibe decenas de investigadores que observan el retraimiento del hielo ártico y el rápido deshielo del permafrostde la tundra.

Recursos naturales

El rol de Alaska en el tema climático incluye las causas y los efectos. Al mismo tiempo que el territorio ártico estadounidense se calienta, sigue siendo una fuente vital de combustibles fósiles, considerados por muchos científicos como una de las causas del cambio climático.

La región de North Slope es el mayor campo petrolífero de Estados Unidos, y el sistema de oleoductos Trans Alaska es fundamental para la seguridad energética de Estados Unidos.

Y a medida que disminuye la producción de los campos existentes, crece la presión para explotar nuevas reservas alaskeñas.

Shell lanzó una ambiciosa oferta para iniciar la perforación en altamar en el Ártico, a pesar del rechazo de los grupos ambientalistas.

Existe una creciente presión para explorar y extraer petróleo en Alaska.
Las preocupaciones se intensificaron cuando se instaló una plataforma petrolífera frente a la costa de Alaska a principios de este año. Las operaciones están suspendidas, pero el valor del botín es demasiado grande como para ser ignorado.

Kate Moriarty, directora ejecutiva de la Federación de Gas y Petróleo de Alaska, cree que el estado posee 50 mil millones de barriles de petróleo aún sin explotar.

"La realidad es que el Ártico va a desarrollarse", dice Moriarty.

"¿Y quién queremos que lo lidere? Yo digo que queremos que sea Estados Unidos porque la realidad es que la demanda mundial de petróleo y gas no va a ninguna parte."

El conflicto

Cuando el presidente Obama se comprometió a redoblar sus esfuerzos para reducir las emisiones de carbono en Estados Unidosel mes pasado, sus palabras fueron recibidas con escepticismo en Alaska.

El estado debe su existencia al petróleo. Los ingresos por de la industria petrolera representan más del 90% del presupuesto del estado. El dinero del petróleo supone una ayuda financiera anual para cada residente de Alaska y que no tengan que pagar el impuesto a las ganancias.

Y cuando toca equilibrar las dos presiones en conflicto –el veloz cambio climático por un lado y la demanda por expandir la economía estatal sobre la base del carbono por el otro– no hay muchas dudas sobre cuáles son las prioridades.

Ed Fogels, del departamento de Recursos Naturales de Alaska, defiende la estrategia de su estado.

"Cuando todo el mundo se lanza sobre Alaska y dice 'oh, el clima está cambiando, el Ártico está cambiando, las cosas están fuera de control', nosotros decimos que esperen un minuto."

"Hemos estado desarrollando nuestros recursos naturales por 50 años, y las cosas van bastante bien, gracias."

En una generación, el océano Ártico puede quedarse sin hielo durante el verano. El ritmo del calentamiento en el extremo norte no tiene parangón en ningún otro lugar del planeta.

En términos de explotación de recursos, acceso marítimo y asentamientos humanos, es probable que Alaska se convierta en una propuesta mucho más atractiva.

Los científicos llaman a eso efecto de retroalimentación positiva. Pero para los alaskeños que viven en el frente del cambio climático, y para nuestro planeta, puede que no sea positiva en absoluto.

Fuente: BBC 

Aumenta un 63% la población de tigres de Bengala

La situación de los tigres ha mejorado desde 2009, pero continúan amenazados por la pérdida de su hábitat a causa del cambio climático.
Un recuento de tigres salvajes que llevó adelante el gobierno de Nepal reveló que el número de ejemplares de la especie que viven en el país aumentó 63% desde 2009.

El conteo, que fue realizado entre febrero y junio con cámaras ocultas, permitió evaluar la población de tigres de Bengala en una franja de casi 1.000 kilómetros en el sur de Nepal y el noreste de India, donde se encuentra una de las mayores concentraciones de estos animales en el mundo.

Los resultados indicaron que los felinos se multiplicaron en todos los parques nacionales, que son unos 15 en la zona relevada.

Se estima que existen unos 2.500 tigres de este tipo -Panthera tigris tigris, según el nombre científico- en estado salvaje en India, Bangladesh, Nepal, Bután, China y Birmania.

Los gobiernos del sudeste asiático se han comprometido a tomar medidas para duplicar la población para 2022.

Pero la especie continúa bajo amenaza por la caza furtiva y el deterioro del hábitat natural a causa del cambio climático.

Fuente: BBC

Metano del Ártico tendría fuerte impacto en la economía mundial

La liberación de metano en el Ártico afectaría las economías de los países en desarrollo.
Un nuevo estudio revela que la liberación de grandes cantidades de metano del permafrost en el Ártico podría tener repercusiones económicas de gran magnitud.

El costo podría ser de US$60 billones, según investigadores de la Universidadde Cambridge, en Inglaterra, y de la Universidad Erasmus, en Holanda.

El aumento de los gases de efecto invernadero en la atmósfera podría acelerar el derretimiento del hielo en el mar y ocasionaría la subida de la temperatura en el planeta. Esto incrementaría el riesgo de inundaciones, el aumento en el nivel del mar e incluso traería problemas de salud en la población. Los efectos ocasionados por eventos como los descritos con anterioridad fueron los cuantificados por los científicos.

El estudio, publicado en la revista Nature, señala que aproximadamente el 80% del costo sería asumido por los países en vías de desarrollo, ya que sequías, lluvias y fenómenos naturales de gran intensidad, afectarían la economía de esas naciones.

Fuente: BBC 

Cinco ideas para alimentar al mundo en el futuro

¿Cómo alimentar mejor a una creciente población en medio de cambios climáticos?

La producción mundial de comida tendrá que aumentar al menos en un 60% para 2050.
Según los cálculos de los expertos, la producción mundial de comida tendrá que aumentar al menos en un 60% para 2050 para poder alimentar a la creciente población, que se estima alcanzará para entonces los nueve mil millones.

Pero producir la comida suficiente será un desafío.

"No se trata simplemente de duplicar lo que estamos haciendo, porque no hay suficiente territorio como para hacer eso", dijo el profesor de genética de cultivos, Sean Mayes.

"Ni hay ni podrá haber una única solución. Tenemos que seguir tantos caminos como podamos", declaró.

Y aquí les presentamos cinco propuestas innovadoras que los científicos creen que podrían ayudar:

1- SUSTANCIAS QUE POTENCIAN COSECHAS

Los científicos predicen que a medida que aumentan las temperaturas las sequías y las inundaciones seguirán afectando la producción mundial de alimentos.

La quinabactin imita a una hormona que se presenta de manera natural en las plantas.
Esto, combinado con la limitación de la cantidad de tierras cultivables, hace que encontrar maneras de hacer la agricultura más eficaz sea cada vez más urgente.

Un equipo científico de la universidad estadounidense deCalifornia Riverside, acaba de presentar un compuesto químico que podría proteger las cosechas de los efectos de la sequía.

La sustancia, llamada quinabactin, imita a una hormona que se presenta de manera natural en las plantas y que les ayuda a lidiar con adversidades como el calor.

"Cuando la rocías sobre las plantas retrasa el marchitamiento, reduce la pérdida de agua y mejora la tolerancia al estrés", contó el líder de la investigación, Sean Cutler.

Su estudio fue publicado a principios de julio en la revista especializada Proceedings of the National Academy of Sciences.

Cutler cree que este químico se podría producir a bajo costo en grandes cantidades. Sin embargo, tiene un efecto secundario adverso: reduce el crecimiento de la planta. Según el investigador, ese es un precio que tal vez haya que pagar.

"La sequía es una de las grandes causas de pérdida de cultivos cada año así que la necesidad de innovaciones como ésta va a ir en aumento", comentó.

"Rociar un químico es una estrategia, pero hay muchas otras que se están desarrollando en paralelo", dijo.

"En el futuro es probable que haya mejores cosechas en circunstancias adversas, a medida que converjan estas estrategias."

2- IMPRIMIR COMIDA

Las compañías tecnológicas están desarrollando métodos cada vez más eficaces para imprimir objetos cotidianos.

Ahora, imprimir comida se está convirtiendo en una realidad.

La NASAestá experimentando con esta posibilidad, que podría alimentar a las tripulaciones durante las largas misiones en el espacio.

En el futuro, la comida impresa podría reemplazar los envíos de alimentos a las misiones espaciales.
Otra compañía, Modern Meadow, anunció a principios de este año que puede imprimir carne artificial, y un equipo de la Universidad de Exeter, en Inglaterra, ya ha logrado imprimir chocolate.

Carlos Olguin, de la compañía Autodesk, que ayuda a diseñar programas para la impresión tridimensional, dice que las tecnologías van a converger pronto "en un ecosistema de impresión en 3D que incluirá comida pero también la impresión de sustancias, órganos y tejidos".

"Para resolver los grandes problemas todavía estamos lejos", reconoció.

"Pero por otro lado, tenemos una línea de producción y montaje que está generando productos capa por capa, y eso ya lo hemos estado haciendo durante décadas", declaró.

3- FABRICAR SERES VIVOS NUEVOS

La biología sintética se dedica a la fabricación de seres vivos nuevos, mediante el ensamblaje de genes artificiales.

La levadura sintética podría ser utilizada para crear biocombustibles y vacunas.
Esta rama de la ciencia todavía está en su etapa inicial pero ya ha hecho hallazgos pioneros que podrían tener aplicaciones a largo plazo.

La biología sintética considera la naturaleza esencialmente como una obra de ingeniería: los científicos pueden ensamblar en una computadora genes artificiales con los que construyen las partes de un ADNsintético.

El gobierno británico anunció recientemente que invertiría unos US$92 millones en este campo de investigación.

Por ejemplo, la levadura sintética podría ser utilizada para crear biocombustibles y vacunas.

Recientemente un equipo científico de la universidad estadounidense de John Hopkins creó una nueva variedad de levadura sintética que aporta vitamina C.

Por ejemplo, al ser agregada a la masa de pan, genera un alimento enriquecido con esa vitamina.

Según Carlos Olguin, de la compañía de tecnologías Autodesk, en el futuro la biología sintética y la impresión en 3D podrían combinarse para generar nuevas funciones biológicas, ya sea para generar energía o alimentos.

4- PRODUCIR ALIMENTOS TRANSGÉNICOS

La comida transgénica resulta de modificar artificialmente en el laboratorio el mapa genético de los alimentos.

Desde hace muchos años en Estados Unidos se venden alimentos genéticamente modificados.
Esencialmente lo que hacen los científicos es tomar un gen considerado útil de una especie e insertarlo en otra.

En Reino Unido la mayoría de los supermercados ha prohibido la comercialización de la comida genéticamente modificada, pero en Estados Unidos está permitida desde hace muchos años.

Lo que sí está ampliamente extendido en todo el mundo es la venta de carne de animales que se alimentan de cultivos genéticamente modificados.

En lo que se refiere a animales genéticamente modificadospara consumo humano la polémica es mayor.

Los llamados AquAdvantage son salmones del Atlántico modificados para crecer más rápido y alcanzar tamaño de mercado en apenas 18 meses, casi la mitad del tiempo que sus pares no modificados.

De cumplir los requisitos, estos pescados podrían pasar a la historia como los primeros animales genéticamente modificados aprobados y comercializados para consumo humano.

Según Sean Mayes, profesor de genética de cultivos de la universidad de Nottingham, en Reino Unido, la mayoría de la gente está a favor de los cultivos genéticamente modificados, "pero hay una minoría vociferante de gente que se opone por principio".

"No podemos darnos el lujo de decir que no vamos a usar alimentos genéticamente modificados porque puede haber circunstancias en las que nos encontremos con un problema de agricultura que no podemos solucionar de manera convencional", por ejemplo ante la posibilidad de no encontrar una variedad genética de una planta que sea resistente a una enfermedad.

5- RESCATAR SEMILLAS DEL PASADO

El ser humano depende enormemente para su alimentación de unas cuantas plantas: el 60% de nuestra dieta procede del trigo, el arroz y el maíz.

La Vignasubterránea es muy tolerante a las sequías y era uno de los cultivos más extendidos en África antes de que las potencias coloniales introdujeran el maní.
Ahora, un equipo científico en Malasia está estudiando algunos cereales "olvidados" desde hace varios siglos.

Estas plantas "evidencian tener una notable tolerancia a la sequía y la capacidad de crecer en suelos muy pobres", explicó Sean Mayes.

Tomar esos atributos y aplicarlos en variedades comerciales podría a ayudar a producir cosechas que pueden soportar mejor las condiciones del cambio climático.

"Estamos tratando de probar y diversificar el origen de nuestros alimentos. Esencialmente, somos extremadamente dependientes de un número muy limitado de especies a nivel mundial", dijo Mayes.

Por ejemplo, la Vigna subterránea (conocida en inglés como Bambara groundnut), es muy tolerante a las sequías y era uno de los cultivos más extendidos en África antes de que las potencias coloniales introdujeran el maní.

"Producir la cantidad suficiente de comida es nuestro punto de partida", dijo Mayes.

"Pero ver bien qué producimos y buscar alternativas mejores, tiene el potencial de ayudar a la estabilidad de la producción de alimentos", concluyó.

Fuente: BBC